jueves, 11 de mayo de 2017

La envidia de las frases que una debió escribir primero



Cuando comenté que iba a presentar Mundo salvaje, a mi alrededor mucha gente se emocionó. Un amigo que tomó talleres en Balmaceda 1215 me habló de Luis López-Aliaga como un profesor generoso, que tenía gestos desde decirles “tú vas a seguir escribiendo, tú tienes pasta de escritor”, hasta invitarlos a chelas después de clases. Es bonito presentar un libro de alguien que es querido por tanta gente.

A medida que leía Mundo salvaje, hubo tres ideas que fueron tomando forma y que quiero compartir ahora.