jueves, 24 de mayo de 2012

El muñeco de Chávez contra Superman


En Venezuela se puede conseguir un mini-mi de Chávez, un atlético muñeco de 60 cm que al ser tocado discursea. Busca quitarle terreno a Batman, Superman y la Mujer Maravilla. 

Por Arolas Uribe, para The Clinic

“Yo llegué aquí para hacer todo lo humanamente posible, para ser útil al pueblo venezolano en su sueño, en su esperanza y en su empeño de ser libres e iguales”, dice Hugo Chávez cuando le aprietan la espalda. Chávez no sólo enfrenta a sus enemigos desde su podio de presidente, tirando tweets contra el neoliberalismo, ahora también ataca a escala, como un muñeco de acción de 60 cm, como un Max Steel del socialismo. Importado desde la China comunista, el muñeco de Chávez es una réplica ni tan fiel del mandatario, porque aunque respeta la verruga de su frente, le sobran calugas en el abdomen y -como buen y respetado Ken- no hay nada debajo de sus pantalones.

viernes, 11 de mayo de 2012

Chávez el seductor

Es difícil ser afín a la izquierda y no sentirse seducida por el chavismo. El PSUV -Partido Socialista Unido de Venezuela- tiene cinco millones de militantes, un sexto de la población del país. Es muy probable que ésa -y no un carácter dictatorial- sea la razón que mantiene a Hugo Chávez en el poder hace trece años. Hoy, en Venezuela se cree en la política como agente de cambio y la energía de estar haciendo la revolución se respira en el ambiente, se ve en los rayados en las calles, se escucha en cada esquina cuando la gente entre mezcla debates sobre béisbol con la contingencia política venezolana. Puede que suene exagerado, pero la mística chavista rima mucho con las historias de trabajo social que se cuentan de los años de Allende.