martes, 21 de febrero de 2012

Un dilema moral: ¿PRESTAR O NO PRESTAR los libros?

Me gusta comprar libros, acumularlos, mirar cómo se abulta mi librero mes a mes. Me gusta que mis amigos vayan a mi casa y miren mi biblioteca, que comentemos los libros que tengo y los que planeo tener. También me gusta prestarlos, hay cierto tono de tutor cuando prestas y recomiendas un libro, una posición agradable de dominio en un tema. Aunque prestar un libro también tiene contras. Bastantes.

Por Arolas Uribe, para LuchaLibro.

viernes, 3 de febrero de 2012

Cosas que pasan cuando lees en el Metro


El lugar donde menos se lee es en la biblioteca. En una biblioteca en el sentido tradicional, porque hoy un carro del Metro, un asiento en la micro, el pasto de un parque y las escaleras de un edificio público son las nuevas salas de lectura. La gran diferencia es que
 en la biblioteca tienes todo el derecho a pedir silencio, en las calles o en el transporte, estás condenado a lidiar con el ruido y con la poca empatía de los no lectores.