jueves, 4 de agosto de 2011

Trabajando para el enemigo



No voy a revelar ningún nombre, no voy a revelar ninguna marca, ni ninguno de mis clientes. Sólo les diré que trabajo para el enemigo. ¿Quién no lo hace estos días? Escaparse de contribuir con el sistema es una tarea titánica. Felicito a aquellos que viven del arte o de hacer el bien. Sin embargo, creo que no me equivoco cuando digo que más del 80% de los chilenos trabajamos haciendo el mal, sin quererlo. Lamentablemente, yo pertenezco a ese porcentaje.