jueves, 1 de diciembre de 2005

El Resplandor

Tengo un montón de pelusas transparentes en mi ropa y muchas cosas de bebé sobre la cama. Mi chico me mira rojo de vergüenza. Yo intento contener la risa. Mi suegra compara los colores del primer pelo de su hijo con su color actual: “por más que lo bañé en manzanilla, igual se le oscureció”. Señora, es pelo, sirve para cubrir la cabeza y ya, pienso mientras comparo su pie con unos calcetincitos que caben en mi palma.

Mi chico es rubio. Para mí es un simple detalle, para el resto, algo así como un certificado de sangre azul. Por eso sus viejos pelean por adjudicarse el match point de los colores de su hijo: la mamá dice que viene por parte de ella, porque el abuelo es pelirrojo de ojos claros, y tanto ella como sus hermanas se jactan del crío ario que cada una engendró. El papá argumenta que es gracias a él, a su ascendencia. Mi chico es el último vestigio de un fracasado inmigrante italiano que no les dejó plata pero sí una herencia valiosa: la facha y un apellido que no comparten más de diez personas en el país. Para ellos eso es lo más importante, cómo si la raza superior de verdad existiera y ellos fuesen su máxima expresión.

domingo, 20 de noviembre de 2005

Entre Miedos

Entre escalofriante y molesto como la canción de “Psicosis”, o competitivo y con ganas de ganar como la de “Rocky”. Entre que guardo silencio y sigo la manada, o quemo los libros del preu, agarro mi bici y me dedico a pasear para no sentir el yunque en la espalda. Ese con el grabado de “tienes que quedar en una U tradicional”.

Entre que quiero estudiar y entre que no. Entre que mandaría todo a la cresta y no doy ninguna prueba, o la doy llenando todos los óvalos como me dijo un ermitaño de la época de mi vieja. Así saco mil puntos, todas las universidades me llaman para regalarme la carrera y sacarme una fotito. De paso, mis viejos cumplen el sueño de tener una hija con puntaje nacional.

viernes, 7 de octubre de 2005

Common People

Por Arelis Uribe*, para la Zona de Contacto, publicada en la Revista Wikén.

Qué ganas de ser cool. As cool as you. Que todo me resulte a la primera. Ser una winner por naturaleza. Tener esa estrella. ¿Cómo se hace? ¿Dónde se compra? Quiero una. Una de esas estrellas que tienen los de estirpe realmente cool. No la de esos tipos que se emborrachan cada fin de semana con su pito en los labios, conversando estupideces. Toxic People. No niego que lo intenté. Y que a veces lo intento. Que en su momento resultó, pero no me llena.

lunes, 15 de agosto de 2005

Es bueno ser un winner



Llegaron más de 150 postulantes. Y después de leer, discutir, hacer análisis caligráficos y revisar sus antecedentes en Dicom, hemos dado con la lista final: las divisiones juveniles de la Z!, el futuro de Chile, los catorce nuevo miembros de la Juventudes Columnistas que comenzarán a escribir en estas páginas. Acá, la lista. Para que te mueras de envidia si tu nombre no aparece en ella. Y si estás, para que se la puedas mostrar a papá cuando te eches un ramo por asistencia. Es que a veces es bueno sentirse winner.

Los nuevos talleristas son:
Fernanda Álvarez, Vilma Aguirre, Andrea Guzmán, Eduardo Hernández, Sandra Martínez, Daniel Menna, Cristóbal Moro, Sebastián Muñoz, Olivia Nieva, Rocío Novoa, Josefina Olivares, Isidora Ortiz, Andrea Pino, Guillermo Scott, Arelis Uribe.