jueves, 11 de mayo de 2017

La envidia de las frases que una debió escribir primero



Cuando comenté que iba a presentar Mundo salvaje, a mi alrededor mucha gente se emocionó. Un amigo que tomó talleres en Balmaceda 1215 me habló de Luis López-Aliaga como un profesor generoso, que tenía gestos desde decirles “tú vas a seguir escribiendo, tú tienes pasta de escritor”, hasta invitarlos a chelas después de clases. Es bonito presentar un libro de alguien que es querido por tanta gente.

A medida que leía Mundo salvaje, hubo tres ideas que fueron tomando forma y que quiero compartir ahora.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Toda mujer tiene un recuerdo asqueroso


 

El Dínamo
 
Tenía cinco años y un hermano adolescente de mi mamá me iba a buscar al colegio y me cuidaba. Un día él me estaba cambiando de ropa y al desabotonar mi blusa de colegio, con su índice, me tocó un pezón. Sentí que era un gesto extraño, pero me reí porque él se rió y asumí que estaba bien porque cuando una es niña aprende que los adultos saben por qué hacen las cosas.

lunes, 27 de febrero de 2017

Para Melissa y Jose (o pequeño tratado sobre el amor)

 
A la Melissa la conocí por internet, como la mayoría de mis personas favoritas. La vi por primera vez en la radio Injuv, una vez que fui a hablar sobre la ley contra el acoso sexual callejero y ella estaba con la Romina Reyes animando Consejos de Belleza. La verdad, a la Melissa yo ya la conocía: la leía en The Clinic, la seguía en Twitter, había comprado El club de la carne. Después de ese encuentro en la radio, me escribió para ofrecerse como voluntaria del Observatorio Contra el Acoso Callejero. En ese tiempo la Myri y yo coordinábamos el área de Comunicaciones y cuando vimos el interés de la Mel, esta periodista tan seca, dijimos altiro que sí.

lunes, 23 de enero de 2017

A mis amigas feministas

Es difícil ser feminista en un mundo patriarcal. No sólo porque el mundo es violento y opresor con las mujeres (y con otras identidades) y una se pasa la vida demostrando que puede ser más que tetas y poto o que puede llorar a morir y después tener el temple para resolver problemas complejos. Es difícil porque cuando una es feminista le pone nombre a esas violencias y las cuestiona. Y es agotador encontrar desigualdad en todos lados. Una pierde amistades. Arruina almuerzos familiares. Se odia en el pasado. Es difícil porque una quiere transformarlo todo al tiro, pero los cambios son lentos y cuando parece que damos un paso, este sistema devuelve zarpazos de opresión que hacen sentir que todavía falta mucho. Es difícil porque dan ganas de no equivocarse nunca, de rehabilitarse rápido del machismo, pero una no se sana sólo con nombrarse feminista, una combate por dentro lo mismo que combate hacia afuera.

martes, 27 de diciembre de 2016

Cuando defender una causa implica menospreciar otra



Es triste —e inútil— que las distintas voces y voluntades que pertenecen o representan a identidades históricamente vulneradas se tiren palos, en Twitter, en una marcha o en un carrete. Pasó hace unas semanas, con lo de la muñeca inflable en la ceremonia de Asexma. Leí, con dolor de guata, a varones líderes de opinión echando a competir las violencias e incluso invitando a elegir la más grave o la realmente importante. Como si las diversas injusticias no pudieran indignarnos a la vez, como si las reivindicaciones políticas fueran otro producto de consumo neoliberal.

viernes, 25 de noviembre de 2016

El sexo y la clase: Discurso de lanzamiento de “Quiltras”, el debut de Arelis Uribe


La periodista y escritora Arelis Uribe acaba de lanzar “Quiltras” (Editorial Los Libros de la Mujer Rota), su primer libro de cuentos. Su auspicioso debut literario fue acompañado de este discurso, en el cual la autora expone los ejes en que gira su obra.

El Desconcierto

Saquen sus rosarios de nuestros ovarios (o por qué ir a la marcha este 25)


El Dínamo

Esta columna tiene un objetivo sencillo: extender la invitación a la marcha del 25 de noviembre, contra la violencia hacia las mujeres, y explicar por qué le incumbe a todo el mundo.