sábado, 11 de agosto de 2018

Columna de Arelis Uribe: La música y el duelo



The Clinic

Mi papá me regaló una guitarra a los 16 años. Yo se la pedí, pero nunca la toqué. Él, sí. Cuando niña me componía canciones de cuna. En las fiestas guitarreaba Sui Generis. En sus fotos de joven se ve guapo con una guitarra en las manos. Hace seis meses mi papá murió y decidí aprender a tocar la guitarra que me regaló.

jueves, 26 de abril de 2018

Un tecito con la Van Rysselberghe (o por la chucha que cuesta aceptar la diferencia)


The Clinic

Estoy obsesionada con meterme toda la teoría política en el corazón. Leo libros como los que escribe la Chantal Mouffe, que pasó por Chile hace poquito, en los que la energía está puesta en pensar un mundo en el que podamos vivir nuestras diferencias sin hacernos mierda, sin arrancarnos los ojos. Los libros de filosofía política hablan de forma abstracta de fuerzas, de entidades, de subjetividades, de singularidades, de unidades, de voluntades, de cosas que son algo y habitan un espacio y por casualidades del universo les toca toparse con otro algo que es totalmente diferente y opuesto, tanto, que le hace temblar todo. Se habla de fuerzas antagónicas, de fuerzas agónicas, de diferencias tan radicales que parece absurdo que tengan que compartir espacio. Como si fuera una mala broma, ¿a quién se le ocurrió que lo diferente debería estar junto? Pero está, existe. Eso dicen los libros. Esa abstracción hippie que parece conversación existencialista de volados, yo trato de pasármela por el corazón. Cuando Chantal Mouffe habla de democracia, yo lo reemplazo por pololeo. Y cuando habla de las tensiones que generan las diferencias, trato de pensar con quién me peleé esta semana, con quién tuve rabia, a quién mandé a la chucha y ahí aparece el volón filosófico, las pajas mentales que se dan los profes universitarios y sus estudiantes humanistas.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Pequeña teoría del amor para Alberto Plaza




Archivo amoroso

“¿Y qué es amor, qué crees tú que significa amor?” es una pregunta muy buena en una canción no tan buena que canta Alberto Plaza. Hubo un tiempo en que pensé que el amor era recibir afecto. O cuidados o dedicación y tiempo, pero básicamente recibir. Y más todavía: que el amor era mi derecho a exigirle a otro. Supongo que tenía un huequito en el pecho que necesitaba llenar con cariño. RuPaul siempre dice: “If you don’t love yourself, how in the hell you gonna love somebody else?”. [Si no te amas a tí mismo, ¿cómo mierda vas a amar a alguien más?]. Quería tanto que me quisieran tanto. Quizá porque yo misma me quería muy poquito.


lunes, 7 de agosto de 2017

No tengo por qué estar de acuerdo con lo que pienso: discurso de lanzamiento de "Que explote todo"



El Desconcierto

La periodista y escritora Arelis Uribe acaba de lanzar "Que explote todo" (Editorial Los Libros de la Mujer Rota), su segundo libro tras el superventas "Quiltras". La presentación de la obra que compila sus mejores columnas fue acompañada de este discurso, donde la autora expone el proceso en el que sus opiniones se convirtieron en el soporte de un proyecto político y literario.


miércoles, 2 de agosto de 2017

Nunca aprendí tanto de mí misma como leyendo lo que otros piensan sobre Gabriela Wiener


Revista desastre

La primera vez que leí a Gabriela Wiener fue en un taller de crónica, con Juan Pablo Meneses, en el año 2014. Leímos esa historia en la que Gabriela va a una especie de retiro espiritual para encontrarse con su muerte. Me acuerdo que me gustó su voz y la honestidad descarnada con la que narraba. Me dieron ganas de escribir leyéndola y también me dieron ganas de leerla más.

jueves, 11 de mayo de 2017

La envidia de las frases que una debió escribir primero



Cuando comenté que iba a presentar Mundo salvaje, a mi alrededor mucha gente se emocionó. Un amigo que tomó talleres en Balmaceda 1215 me habló de Luis López-Aliaga como un profesor generoso, que tenía gestos desde decirles “tú vas a seguir escribiendo, tú tienes pasta de escritor”, hasta invitarlos a chelas después de clases. Es bonito presentar un libro de alguien que es querido por tanta gente.

A medida que leía Mundo salvaje, hubo tres ideas que fueron tomando forma y que quiero compartir ahora.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Toda mujer tiene un recuerdo asqueroso


 

El Dínamo
 
Tenía cinco años y un hermano adolescente de mi mamá me iba a buscar al colegio y me cuidaba. Un día él me estaba cambiando de ropa y al desabotonar mi blusa de colegio, con su índice, me tocó un pezón. Sentí que era un gesto extraño, pero me reí porque él se rió y asumí que estaba bien porque cuando una es niña aprende que los adultos saben por qué hacen las cosas.

lunes, 27 de febrero de 2017

Para Melissa y Jose (o pequeño tratado sobre el amor)

 
A la Melissa la conocí por internet, como la mayoría de mis personas favoritas. La vi por primera vez en la radio Injuv, una vez que fui a hablar sobre la ley contra el acoso sexual callejero y ella estaba con la Romina Reyes animando Consejos de Belleza. La verdad, a la Melissa yo ya la conocía: la leía en The Clinic, la seguía en Twitter, había comprado El club de la carne. Después de ese encuentro en la radio, me escribió para ofrecerse como voluntaria del Observatorio Contra el Acoso Callejero. En ese tiempo la Myri y yo coordinábamos el área de Comunicaciones y cuando vimos el interés de la Mel, esta periodista tan seca, dijimos altiro que sí.