jueves, 22 de enero de 2015

La cazadora de Facebook



Marjorie es dueña de casa y trabaja en Facebook. No en Silicon Valley, sino en Buin, sentada frente a su computador: participa en concursos de Internet y así mantiene a su familia. Su historia fue finalista del IV concurso de crónicas "Las Nuevas Plumas" y se publica en exclusiva en The Clinic.

Por Arelis Uribe, The Clinic.

miércoles, 14 de enero de 2015

Mi amigo y su entrepierna sagrada



Estábamos carreteando en la casa de una amiga y no sé cómo salió el tema de los café con piernas. Yo he ido a algunos del centro, como el Haití, donde más que mirar culos, una disfruta del café. Dos amigos empezaron a compartir sus experiencias en esos locales que no tienen las puertas abiertas, sino que ocultan todo lo que pasa tras vidrios polarizados o derechamente pintados de negro.

martes, 9 de diciembre de 2014

Todos los callados, todas las omitidas

Me llega un mail y me piden la siguiente tarea: reflexionar respecto de cuánto hemos avanzado como país en derechos de las mujeres, en lo público y en lo privado.
Inmediatamente pienso en la desigualdad de remuneraciones por realizar la misma tarea (mundo público), en la brecha salarial entre profesiones feminizadas —pedagogía o enfermería— y las masculinizadas —ingeniería, medicina— (mundo público, otra vez, pero que impacta lo privado), en la división sexual del trabajo (mundo privado, que traspasa lo público), donde las mujeres cargan con los quehaceres domésticos —aunque trabajen 45 horas semanales fuera de casa— y los varones ostentan el abusador privilegio de ser atendidos, como si en vez de una compañera lo que tuvieran a su lado fuera una esclava. Pienso en el cargo adicional que hacen las Isapres sólo a las mujeres en edad fértil, como si se embarazaran solas, sin la intervención de un varón, lo que también habla de que en Chile aún el cuerpo de la mujer es sinónimo de cuerpo de madre. Cuerpo que se presta, como dijo alguien por ahí.

viernes, 5 de diciembre de 2014

El apellido de una mujer siempre es el apellido de otro hombre

Esmifiesta.

El otro día pensaba, qué alivio que en Chile la mujer no se cambia el apellido al de su esposo, como lo hacen los gringos. Sería como pasar de ser propiedad de mi papá a ser propiedad de mi pareja. Qué bueno también, me decía, que los apellidos compuestos parecen arcaísmos y ya nadie los usa. Qué horrible ser una “Arolas Uribe de Apellido de mi Pololo”, es muy anuncio de propiedad. Los apellidos hablan del origen. Nuestros apellidos son el registro final de dos personas distintas que se unieron un momento. El apellido de mi papá al lado del apellido de mi mamá en la composición de mi nombre, es la inscripción de mi historia familiar sobre mi cuerpo, como si yo fuera un texto flotante que cargara esa unión.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Vengo a denunciar acoso sexual callejero... ¿qué es eso?



- Vengo a dejar una denuncia por acoso sexual callejero.
- ¿Cómo es eso?
- Un hombre me dijo algo muy grosero, que me violentó.
- ¿Qué le dijo?
- Me da mucha vergüenza repetirlo.
- Dígame qué le dijo.
- “Le llenaría el choro de moco”.
- Ya, espéreme aquí.

miércoles, 19 de noviembre de 2014