martes, 17 de octubre de 2017

French navy my sailor mate




Spent a week in a dusty library
Waiting for some words to jump at me
We met by a trick of fate
French navy my sailor mate
We met by the moon on a silvery lake
You came my way
Said, I want you to stay

You with your dietary restriction
Said you loved me with a lot of conviction
I was waiting to be struck by lightning
Waiting for somebody exciting
Like you
Oh, the thing that you do
You make me go ooooh
With the thing that you do (you do, you do)

I wanted to control it
But love, I couldn't hold it
I wanted to control it
But love, I couldn't hold it

I'll be criticized for lending out my art
I was criticized for letting you break my heart
Why would I stand for disappointed looks?
I'm fully grown, but I'm on tenterhooks
Ooh with the looks, on tenterhooks
Ooh with the looks, the looks, the looks

I wanted to control it
But love, I couldn't hold it
I wanted to control it
But love, I couldn't hold it

Relationships were something I used to do
Convince me they are better for me and you
We met by a trick of fate
French navy, my sailor

I wanted to control it
But love, I couldn't hold it
I wanted to control it
But love, I couldn't hold it

miércoles, 11 de octubre de 2017

Pequeña teoría del amor para Alberto Plaza




Archivo amoroso

“¿Y qué es amor, qué crees tú que significa amor?” es una pregunta muy buena en una canción no tan buena que canta Alberto Plaza. Hubo un tiempo en que pensé que el amor era recibir afecto. O cuidados o dedicación y tiempo, pero básicamente recibir. Y más todavía: que el amor era mi derecho a exigirle a otro. Supongo que tenía un huequito en el pecho que necesitaba llenar con cariño. RuPaul siempre dice: “If you don’t love yourself, how in the hell you gonna love somebody else?”. [Si no te amas a tí mismo, ¿cómo mierda vas a amar a alguien más?]. Quería tanto que me quisieran tanto. Quizá porque yo misma me quería muy poquito.


lunes, 7 de agosto de 2017

No tengo por qué estar de acuerdo con lo que pienso: discurso de lanzamiento de "Que explote todo"



El Desconcierto

La periodista y escritora Arelis Uribe acaba de lanzar "Que explote todo" (Editorial Los Libros de la Mujer Rota), su segundo libro tras el superventas "Quiltras". La presentación de la obra que compila sus mejores columnas fue acompañada de este discurso, donde la autora expone el proceso en el que sus opiniones se convirtieron en el soporte de un proyecto político y literario.


miércoles, 2 de agosto de 2017

Nunca aprendí tanto de mí misma como leyendo lo que otros piensan sobre Gabriela Wiener


Revista desastre

La primera vez que leí a Gabriela Wiener fue en un taller de crónica, con Juan Pablo Meneses, en el año 2014. Leímos esa historia en la que Gabriela va a una especie de retiro espiritual para encontrarse con su muerte. Me acuerdo que me gustó su voz y la honestidad descarnada con la que narraba. Me dieron ganas de escribir leyéndola y también me dieron ganas de leerla más.

jueves, 11 de mayo de 2017

La envidia de las frases que una debió escribir primero



Cuando comenté que iba a presentar Mundo salvaje, a mi alrededor mucha gente se emocionó. Un amigo que tomó talleres en Balmaceda 1215 me habló de Luis López-Aliaga como un profesor generoso, que tenía gestos desde decirles “tú vas a seguir escribiendo, tú tienes pasta de escritor”, hasta invitarlos a chelas después de clases. Es bonito presentar un libro de alguien que es querido por tanta gente.

A medida que leía Mundo salvaje, hubo tres ideas que fueron tomando forma y que quiero compartir ahora.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Toda mujer tiene un recuerdo asqueroso


 

El Dínamo
 
Tenía cinco años y un hermano adolescente de mi mamá me iba a buscar al colegio y me cuidaba. Un día él me estaba cambiando de ropa y al desabotonar mi blusa de colegio, con su índice, me tocó un pezón. Sentí que era un gesto extraño, pero me reí porque él se rió y asumí que estaba bien porque cuando una es niña aprende que los adultos saben por qué hacen las cosas.

lunes, 27 de febrero de 2017

Para Melissa y Jose (o pequeño tratado sobre el amor)

 
A la Melissa la conocí por internet, como la mayoría de mis personas favoritas. La vi por primera vez en la radio Injuv, una vez que fui a hablar sobre la ley contra el acoso sexual callejero y ella estaba con la Romina Reyes animando Consejos de Belleza. La verdad, a la Melissa yo ya la conocía: la leía en The Clinic, la seguía en Twitter, había comprado El club de la carne. Después de ese encuentro en la radio, me escribió para ofrecerse como voluntaria del Observatorio Contra el Acoso Callejero. En ese tiempo la Myri y yo coordinábamos el área de Comunicaciones y cuando vimos el interés de la Mel, esta periodista tan seca, dijimos altiro que sí.

lunes, 23 de enero de 2017

A mis amigas feministas

Es difícil ser feminista en un mundo patriarcal. No sólo porque el mundo es violento y opresor con las mujeres (y con otras identidades) y una se pasa la vida demostrando que puede ser más que tetas y poto o que puede llorar a morir y después tener el temple para resolver problemas complejos. Es difícil porque cuando una es feminista le pone nombre a esas violencias y las cuestiona. Y es agotador encontrar desigualdad en todos lados. Una pierde amistades. Arruina almuerzos familiares. Se odia en el pasado. Es difícil porque una quiere transformarlo todo al tiro, pero los cambios son lentos y cuando parece que damos un paso, este sistema devuelve zarpazos de opresión que hacen sentir que todavía falta mucho. Es difícil porque dan ganas de no equivocarse nunca, de rehabilitarse rápido del machismo, pero una no se sana sólo con nombrarse feminista, una combate por dentro lo mismo que combate hacia afuera.